DE TRANSITO DE FUEGO, 1954
Peleé por una idea hasta arrastrarme
Levantando tormentas por doquiera
Sin saber hacia dónde demorarme,
Y sin saber tampoco qué me espera.
Quise luchar con voz alicaída.
Conocí bocas de sabores nuevos.
Me vi sin luz, absorta, enrojecida,
En medio de la niebla, sin mis fueros.
Y siento aún el ruido; tempestades
Que vienen y se llevan –nada dejan-
Por más que grite, grite las verdades
Que en lo hondo me arrastran y se quejan.
|